Posicionando el clientelismo en la agenda pública


Entre los años 2004 y 2005 se hizo evidente la utilización clientelar de varios programas sociales. Con el establecimiento del nuevo gobierno en abril de 2005, los directivos de los programas sociales estaban decididos a reformarlos.

En este contexto, diseñamos e implementamos una iniciativa para reducir las posibilidades de manipulación política de los programas sociales. Trabajamos con dos objetivos: generar conciencia sobre los derechos ciudadanos que se vulneran por las prácticas clientelares y trabajar con instituciones públicas para implementar reformas que mejoren su transparencia, eficiencia e integridad.

La suscripción del "Acuerdo de compromiso para la transparencia y protección de fondos públicos de programas sociales en campaña electoral" el 14 de julio de 2006 contó con la participación de directores de nueves programas sociales, Grupo FARO y otras cinco organizaciones de la sociedad civil. El acuerdo permitió la construcción de un índice para medir el clientelismo en los programas sociales y facilitó el acompañamiento de la sociedad civil.

La iniciativa introdujo el clientelismo en la agenda pública y se convirtió en una experiencia que propició cambios en la administración pública y en la sociedad civil.

Este proyecto permitió a Grupo FARO constatar que el uso clientelar de las políticas sociales afecta la calidad de la gestión pública, vulnera derechos ciudadanos y reduce la calidad de la democracia. Por ello, los cambios logrados son un desafío permanente para seguir avanzando en la construcción de una sociedad más inclusiva y transparente.